Reducción de emisiones

Artículo principal: Reducción de las emisiones de la deforestación

Las principales organizaciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas y el Banco Mundial, han empezado a desarrollar programas de lucha contra la deforestación. El término general REDD (siglas en inglés de Reducción de Emisiones de Deforestación y Degradación) describe estos programas, que emplean incentivos monetarios directos o de otro tipo para animar a los países en desarrollo a que limiten o reviertan su deforestación. Se ha debatido sobre la financiación, pero en la decimoquinta conferencia de las partes (COP 15) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en Copenhague (diciembre de 2009) se alcanzó un acuerdo por el que los países desarrollados se comprometieron a aportar recursos nuevos y adicionales, incluidas la silvicultura e inversiones canalizadas por instituciones internacionales, que se aproximarán a los 30 millardos de dólares para el período 2010-201274​ Se está trabajando significativamente en herramientas para controlar cómo los países en desarrollo cumplen los objetivos REDD a los que se han comprometido. Estas herramientas, que incluyen seguimiento remoto de los bosques por imágenes satelitales y otras fuentes de datos, incluido FORMA (acrónimo en inglés de iniciativa de Seguimiento Forestal para la Acción) del Centro para el Desarrollo Global 75​ y el portal de seguimiento del carbono forestal del Grupo de Observación de la Tierra (GEO por sus siglas en inglés).76​ También se dio importancia al guiado metodológico para el seguimiento de los bosques en la COP 15.77​ La organización medioambiental Socios para Evitar la Deforestación encabeza la campaña para el desarrollo de la REDD a través de financiación del Gobierno estadounidense.78​ En 2014 la FAO, con varios socios, lanzó Open Foris —un conjunto de programas informáticos de código abierto para ayudar a los países a recoger, producir y difundir información sobre el estado de sus recursos forestales—.79​ Estos programas (hay versión en español) sirven para todo el ciclo de vida del inventario forestal, desde la valoración de las necesidades, diseño, planificación, recogida y gestión de datos sobre el terreno, análisis estimativos y difusión. Se incluyen herramientas para el procesado de imágenes remotas, así como para las comunicaciones internacionales REDD y MRV (siglas en inglés de medida, comunicación y verificación).

Para evaluar las implicaciones generales de las reducciones de emisiones, los países donde se concentra la mayor atención son los de mucho bosque y altos ritmos de deforestación (HFHD por sus siglas en inglés) y los de poco bosque, pero altos ritmos de deforestación (LFHD por sus siglas en inglés). Países HFHD se consideran Brasil, Camboya, Corea del Norte, Guinea Ecuatorial, Malasia, Islas Salomón, Timor Este, Venezuela y Zambia. En cambio se anotan como LFHD Afganistán, Benin, Botswana, Birmania, Burundi, Camerún, Chad, Ecuador, El Salvador, Etiopía, Ghana, Guatemala, Guinea, Haití, Honduras, Indonesia, Liberia, Malaui, Malí, Mauritania, Mongolia, Namibia, Nepal, Nicaragua, Níger, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Filipinas, Senegal, Sierra Leona, Sri Lanka, Sudán, Togo, Uganda, Tanzania y Zimbabue

Reducir las emisiones de CO2, principal objetivo planetario

El mundo está pendiente de las emisiones de dióxido de carbono (CO2). El exceso de este gas es el principal causante del calentamiento de la atmósfera por el efecto invernadero. Os mostramos un vídeo y un gráfico con datos contundentes para comprender la importancia del cumplimiento de las resoluciones de la COP21 de París. El calentamiento global agrava la falta de acceso al agua e incrementa las sequías.

Un año en la vida del CO2 atmosférico

Este vídeo, generado por un modelo computarizado de alta resolución del NASA’s Goddard Space Flight Center, es espectacular y esclarecedor. Muestra dónde se genera el CO2 y cómo este gas viaja por la atmósfera. En el vídeo también podemos ver la emisión de monóxido de carbono (CO), un gas tóxico que no causa efecto invernadero pero que es uno de los contaminantes que más perjudican la capacidad de la atmósfera para autoregenerarse eliminando otros contaminantes.

El CO2 se representa en una escala de colores del azul al púrpura (abajo a la derecha); el CO en la escala de grises.

Conviene observar:

  • La mayor parte del CO2 se genera en el hemisferio Norte, con tres focos principales: EEUU, Europa y China.
  • Los gases se dispersan siguiendo la circulación general atmosférica; es decir, los vientos dominantes que siguen patrones meteorológicos (Observa como quedan marcadas las borrascas que giran en el sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio Norte, y en el sentido horario en el hemisferio Sur)
  • En primavera y verano en el hemisferio Norte, las plantas absorben una buena parte del CO2 para la fotosíntesis. Lo podemos ver en el modelo como los colores color rojo y púrpura (máxima concentración) se desvanecen hacia el amarillo y azul a medida que el gas circula de finales de mayo a septiembre.
  • Pero al avanzar el otoño, cuando la fotosíntesis decrece, el CO2 comienza a acumularse de nuevo.
  •  Al transcurrir un año, la mitad del gas que ves, es absorbida por las plantas y la masa del océano. Es por ello que la deforestación (una de las principales causas de la desertificación) y la acidificación del océano (que frena su capacidad de absorber CO2) preocupan tanto a los científicos. La otra mitad permanece en la atmósfera contribuyendo al efecto invernadero que aumenta su temperatura global.
  • El monóxido de carbono (escala de grises) se incrementa principalmente en los meses del invierno austral (de junio a septiembre). Es debido en su mayor parte a los fuegos agrícolas en África y Sudamérica, ya que este gas se produce por la combustión incompleta de carbón, petróleo y madera. Los países industrializados también generan grandes cantidades de CO, principalmente proveniente de los motores de combustión. Podemos ver también cómo estas emisiones son transportadas hacia otras partes del mundo. El tiempo medio de persistencia del CO en la atmósfera oscila entre uno y dos meses, buena parte del gas se oxida creándose CO2, lo que contribuye a incrementar su presencia. Los incendios forestales son grandes generadores de CO.

¿A qué nivel de CO2 estamos?

La historia del CO2 en la atmósfera la podemos ver representada en este gráfico generado a partir de datos de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) estadounidense:

Variación en el tiempo (en miles de años) de la concentración de CO2 en el aire (en partículas por millón) a partir de las burbujas de aire analizadas en el hielo de Groenlandia, la Antártida y los glaciares tropicales. A partir de 1950, los datos provienen de mediciones directas en la atmósfera. Fuente: NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration)Grafismo: C. Barredo / Latitud 42 / Fundación We Are Water.

Este gráfico muestra la evolución estimada de la concentración de CO2 en la atmósfera. Empieza hace 450.000 años y acaba en 2015. Podemos observar: 

  • Se registran siete ciclos de avances y retrocesos. Durante las glaciaciones, los niveles de CO2 eran de unas 200 ppm, y durante el periodo interglaciar más cálido se situaban alrededor de 280 ppm.
  • A partir de la época de la Revolución Industrial, a principios del siglo XIX, la concentración de CO2 experimenta un incremento espectacular.
  • Entre 2012 y 2013 la concentración supuso un alza de 2,9 partículas por millón, el mayor incremento anual en 30 años y, en 2014, se alcanzaron las 400 ppm.  
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